Filo y Sofía

©Mary Jose Díaz Flores

Apenas el fin de semana el gobernador del estado Rutilio Escandón Cadenas y autoridades de salud hicieron entrega de paquetes con medicamentos que garantizan el abasto de todas las clínicas y hospitales de gobierno que se encuentran en la entidad para los tres últimos meses del año. Lo anterior era una preocupación debido a la creciente demanda de medicinas sobre todo en municipios que se caracterizan por la extrema pobreza, marginación y la escasez de servicios básicos.
Y es que para nadie es un secreto la crisis que atraviesan instituciones médicas públicas derivado de que a nivel nacional hasta mayo de este año se encontraban congelados los recursos para diversos rubros, y no solo eso sino que no se había logrado establecer qué empresas son las que harán las dotaciones de manera permanente para las instituciones de salud de todo el país. Aunado a ello, en Chiapas existen adeudos con proveedores que ponen en jaque a la Secretaría de Salud.
De tal manera que el hecho de concretar el envío de medicinas por lo menos para los meses que resta de este año, son un respiro que permite garantizar la salud de miles de chiapanecos, mientras la Secretaría de Hacienda del Gobierno Federal termina de resolver el presupuesto que se aplicaría para el funcionamiento óptimo del sistema de salud a nivel nacional, que esperamos tenga los recursos suficientes para no tener carencias y que por lo menos no se les ocurra proponer un recurso menor al que se destinó este año que fue de123 mil millones de pesos y que representó un 3.2% menos que el año anterior, que se reflejó en una constante falta de productos básicos en los hospitales.
Aunado a ello, hasta mayo de este año los recursos estaban congelados por la Secretaría de Hacienda. De esta manera se afectó el funcionamiento de institutos nacionales de salud, hospitales federales y regionales de alta especialidad, hospitales psiquiátricos y centros de atención a las adicciones que reclamaban con manifestaciones el abastecimiento de medicamentos, material médico y personal que fue recortado en algunos programas que ganan atención precisamente a personas de escasos y muy escasos recursos económicos.
Lo anterior se relacionó porque en abril de este año, el presidente Andrés Manuel López Obrador vetó a tres farmacéuticas que proveían de medicamentos al gobierno federal por realizar supuestas prácticas monopólicas, aunque la Comisión Federal de Competencia Económica no tenía pruebas de esto, las empresas fueron suspendidas y para evitar el desabasto, el gobierno federal lanzó una licitación internacional, solo que estás atenderían el problema hasta el mes de julio, pero es hasta septiembre que se está cumpliendo con este compromiso, luego de que pacientes con enfermedades crónicas y degenerativas  denunciaron el desabasto e incluso enviaban videos donde pedían el apoyo gubernamental para no perder la vida como los niños con cáncer y enfermos de VIH.
En fin, en la entidad -una de las más pobres del país- el sábado desde muy temprano se entregaron de manos del titular del Ejecutivo del Estado Rutilio Escandón Cadenas y del Secretario de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, los camiones con medicamentos a los titulares de las jurisdicciones sanitarias para llevarlos hasta los lugares más lejanos de Chiapas. Por cierto, el mandatario estatal que no podía esconder su alegría ante este hecho, reiteró que se hará uso de todos los medios para que personas con algún padecimiento que no puedan ser atendidos desde sus regiones sean trasladados a la capital del estado, dado que para su gobierno atender en materia de salud es una prioridad.
Con filo
Como reguero de pólvora circuló la información de la detención del Secretario de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, por no acatar el pago a una proveedora de la dependencia; sin embargo, el principio de anualidad que establece la Ley de Egresos, no le permite a la institución disponer de recursos programados para el pago de pasivos con los proveedores. Aunque en este sentido, el funcionario  de inmediato salió a dar declaraciones en las que aseguró que la dependencia fue quebrantada y saqueada, producto del contubernio entre autoridades y empresas durante la pasada administración, misma que dejó un adeudo de 4 mil 347 millones 78 mil 512 pesos con 75 centavos, cuya legitimidad no se tiene clara; y es que la empresaria que se dice víctima de falta de pago no ha podido comprobar qué fue lo que facturó. El funcionario dejó claro que no cederá a chantajes y aunque reconoció la deuda con la empresaria Marizol Ramos Quevedo, también señaló esta persona no ha podido comprobar qué facturó. Aceptó que la Secretaría de Salud pagará lo que legalmente esté obligado, pero dejó en claro que las mentiras y las calumnias no serán la fórmula para hacerse de los recursos del pueblo, cuando detrás hay intereses mezquinos de personas sin escrúpulos acostumbradas a actuar por encima de la ley. En este sentido, el exsecretario de salud; Francisco Ortega Farrera, en su momento declaró que las deudas con proveedores fueron contraídas del 2006 al 2012 y reveló que existían casos de proveedores que vendieron al gobierno productos con sobreprecios, claro que en la actual administración también señalan que del 2012 al 2018 se siguieron las mismas prácticas de corrupción, así que hay muchos exfuncionarios involucrados en este fraude al estado.

maryjose52@hotmail.com

(iM-rrc)

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